Los jóvenes no tienen miedo al sacrificio, sino a una vida sin sentido

 

Por: Liliana Agudelo

Docente I.E. Madre Laura

 

En América Latina, la mayoría de la población está formada por Jóvenes. A este respecto, debemos recordarles que su vocación consiste en ser amigos de Cristo, sus discípulos, centinelas de la mañana, como solía decir  Juan Pablo II. Los jóvenes no tienen miedo del sacrificio, sino de una vida sin sentido. Son sensibles a la llamada de Cristo que les invita a seguirle. Pueden responder a esa llamada desde su ser como laicos comprometidos.

 

Esto quedó demostrado el primero de abril cuando  14 jóvenes pertenecientes a la Institución Educativa Madre Laura decidieron  emprender  una gran misión al municipio de San José de Uré ubicado en el departamento de Córdoba, con el fin de celebrar la Semana santa en diferentes comunidades campesinas e indígenas, fueron enviados como  verdaderos discípulos, de dos en dos, a compartir su experiencia espiritual. Ellos tomaron la decisión de vivir esta experiencia motivados por la fuerza del espíritu de Dios en quien todo lo podemos hasta lo impensado: dormir en el suelo, comer arroz toda la semana, despojarse de los caprichos, hacer largas caminadas, estar lejos de la familia, vencer los miedos, las ansiedades,desconectarse de la T.V e internet,  ser prudentes ante la presencia de grupos armados, hablar en público, ser coherentes en el ser y hacer, respetar la cultura,dar buen testimonio, llevar un buen mensaje;  sacrificar una semana de descanso, de procesiones elegantes en la ciudad, de visitas a monumentos, de posibles fincas, de Facebook, de encuentro con los amigos, etc.

 

Doy gracias a Dios por haberme  permitidocompartir y descubrir durante esta semana Santa  la fuerza y el poder  que tiene la juventudcuando está motivada.En Angie Guzmán, Camila Giraldo, Sara Martínez, Diego Castañeda, Sergio  Vásquez, Tatiana  Mesa, María Clara Deossa, Valentina Hernández,Marlon Mejía, Jonathan Ocampo, Jhon Arley Martínez, Omar Gómez, Carolina Loaiza y Andrés Palacio pude descubrir que solo basta creer, motivar y dar oportunidades para que la juventud  aflore lo mejor de ella. Son jóvenes valientes, arriesgados, disponibles, comprometidos, alegres, ejemplo y testimonio de vida para otros jóvenes.

 Estoy segura que comunidades como San Antonio, San Pedrito, Brazo Izquierdo, Viera Abajo, Versalles, Batatalito, Santa Clara y el Cerro quedaron  agradecidas por la presencia y el acompañamiento que estos valientes   jóvenes  hicieron durante la semana.Son comunidades en donde la presencia de agentes dinamizadores es esencial pero muy escasa, en muchas ocasiones pasan años sin ser visitados por un sacerdote o un misionero, solo cuentan con la presencia  temporal de las Misioneras de la Madre Laura.

Unámonos al resucitado para pedirle en oración  que siga suscitando en mas jóvenes el deseo de servir desde su condición como laicos comprometidos y  además, por las comunidades que visitamos, para que sea su espíritu quien las fortalezca en medio del abandono del estado y de la iglesia.

“Quédate, Señor, con aquellos que en nuestras sociedades sonmás vulnerables; quédate con los pobres y humildes, con losindígenas, campesinos y afroamericanos, que no siempre han encontradoespacios y apoyo para expresar la riqueza de su cultura y lasabiduría de su identidad. Quédate, Señor, con nuestros niñosy con nuestros jóvenes, que son la esperanza y la riquezade nuestro continente, protégelos de tantas insidias que atentancontra su inocencia y contra sus legítimas esperanzas”.

¡Fortalece a todos en su fe para que sean tusdiscípulos y misioneros!

 

 

 

Madre  Laura, regresó a su casa, fue El Cuchillón, el primer lugar que compró llegando de Dabeiba.  

Un orgullo para  la Institución recibir a su fundadora como la primera mujer Santa de Colombia.

El 23 de octubre, una jornada de fe, de emociones encontradas, de orgullo, un espacio que dio inicio con  la caravana salida de Belencito, en donde  los estudiantes acompañados de la Institucion El Eucarístico  la esperaban haciendo calle de honor.

Hora en punto  se dio el espacio para la oración y el encuentro con Madre Laura, Las hermanas Lauritas enfervorizaron el encuentro compartiendo las experiencias y la vida de la Santa.