Espacio para la libre expresión

Desde La Montaña

República De Antioquia

Bandera De La República De Antioquia
Bandera De La República De Antioquia

Por: Santiago Henao Castro, www.unarrierocantinflesco.blogspot.com- @SantiHenaoC (Twitter)

Diciembre 6 de 2012

                        

 

Esta semana hablare de un tema que me apasiona y se ha convertido en uno de mis sueños y objetivos a futuro, la independencia o la autonomía de Antioquia.   

 

El pueblo antioqueño desciende en su gran mayoría del pueblo vasco, y como buenos descendientes suyos también tenemos una raza y una tradición muy distinta a la del resto de Colombia, la cual nos ha rechazado a lo largo del tiempo.  

 

Los aportes que Antioquia le hace a la nación no solo económica, sino también deportivos, culturales, organizativos, gastronómicos, etc son reflejados en míseras respuestas del gobierno nacional y de sus entidades estatales. 

 

 Nuestro pueblo desde sus   raíces se han forjado en la pujanza y el trabajo duro y emprendedor

 

A lo largo de nuestra historia hemos demostrado que somos capaces de dirigirnos a nosotros mismos, y a través de nuestra geografía se leen afiches, pancartas y pegatinas que leen al unisonó "Antioquia Federal".


Nuestro pueblo desde sus raíces se han forjado en la pujanza y el trabajo duro y emprendedor, por es que nuestra Antioquia (la gran Antioquia que comprende el país paisa) se ha constituido como un referente económico y por ello ha llegado la hora de constituirnos como estado autonómico o independiente.

 

Este arriero se despide

Y con gran placer se retira a su cabaña

Para mirar al mundo entero

Aquí desde la montaña…

 

Colombia Y Sus 31 Departamentos

Nuevo Escudo Del Departamento De San Andres, Providencia Y Santa Catalina
Nuevo Escudo Del Departamento De San Andres, Providencia Y Santa Catalina

Por: Santiago Henao Castro  

Noviembre 28 de 2012

www.unarrierocantinflesco.blogspot.com-@SantiHenaoC (Twitter)

                                   

 

Amigos, en la pasada columna había dicho que la siguiente escritura se centraría en los infiernos que carcomen las universidades públicas del país, pero luego del intervalo de las publicaciones semanales he decidido que la columna se enfocara más bien en el incidente territorial vivido entre Colombia y Nicaragua.   

 

Para empezar, hay que decir que las islas y los territorios más aledaños fueron de Inglaterra hasta 1786 cuando pasaron a manos españolas. En 1792 las islas pasan a ser de la Capitán General de Guatemala, ya en 1803 después del pedido de los habitantes, el archipiélago pasa a ser de la jurisdicción del Virreinato de la Nueva Granada incluyendo partes de lo que hoy es Nicaragua continental (la costa de Mosquitos). En 1821, las islas se declaran leales a las tropas del general Simón Bolívar. En 1823, la Nicaragua pseudo-libre (era colonia estadounidense) firma un tratado con Colombia, el "Esguerra-Barcenas" el cual declaraba y ordenaba que todas las posesiones colombianas que se encontraban en la Nicaragua continental serian de la nación centroamericana y a partir del meridiano 82 seria jurisprudencia colombiana. Pero luego del triunfo de los sandinistas en Nicaragua, este país decide desconocer aquel tratado y empieza acciones legales frente la Corte Internacional de Justicia. Colombia, firma en 1948 el llamado "Pacto de Bogotá" el cual lo obligaba a resolver en la CIJ cualquier litigio de este tipo.  

 

Es inconcebible que el gobierno colombiano haya aceptado ir a la CIJ si ya se había firmado el tratado de 1928. Si vos tenes una casa y alguien te la demanda para quitártela vos no tenes por que aceptar ir a los tribunales, además, los gobiernos que pasaron por los palacios de San Carlos y ahora de Nariño nunca se preocuparon por el destino de los sanandresanos hasta que sentían que en un futuro ellos deberían entonar el "Salve a ti, Nicaragua" en lugar del "Himno Nacional de la República de Colombia"


 Los gobiernos que pasaron por los palacios de San Carlos y ahora de Nariño nunca se preocuparon por el destino de los sanandresanos hasta que sentían que en un futuro ellos deberían entonar el "Salve a ti, Nicaragua" en lugar del "Himno Nacional de la República de Colombia"”

 

 

Además de esto, es irracional la decisión tomada por la CIJ, pero con una pisca de ironía hacia el gobierno colombiano, solo le otorgo a la república de "Macondo" los cayos en los que hacia énfasis su defensa.


Muchas voces exigen ir a la guerra con Nicaragua, otras negociaciones  otras exigen el no acato de la orden, y otras ya están resignadas. Me incluyo en las últimas.

Este tema da para miles de línea pero no quiero meterme en problemas con Nicaragua... o Colombia, aun no sé quien tiene el poder.

 

Este arriero se despide

Y con gran placer se retira a su cabaña

Para mirar al mundo entero

Aquí desde la montaña…

 

 

El Trabajo dignifica

Oda A Los Trabajadores Del Mundo

Por Santiago Henao C. - Grupo 10º2

 

-Es el trabajo una bella estrella

Que irrumpe en el cielo fecundo de nuestra alma

Es una bella flor sembrada

Y luego por dinero despojada de su alma


-Antioqueños oigan bien!

Oigan hoy primero de Mayo

Pues nuestra raza invicta

De la flor del trabajo es el tallo


-Primero los Arrieros

Luego los industriales

Los obreros martillando

Y una voz de protesta irrumpiendo en vitrales


-Hoy es la celebración de todos

Desde el más ostentoso hasta el más pequeño

A todo el que labora día y noche

A todo el que el sudor le recorra el ceño


-Esta no se podría llamar una oda

Pero si un pequeño homenaje

Al panadero, al conductor, al carpintero

A todo aquel cuyo aliento le de el pan y el traje

 

-Un homenaje en un país que con desdén

Escribió con sangre heroica esta norma

“Que oigan los jefes son solo 8 horas diaria

Y un sueldo digno en buena forma”

 

-El discurso de María Cano

El unisonó de las bananeras

La valentía de Alberto León Muñoz

Y las banderas de la UP alzadas en pena


-Solo resta mirar con lágrimas el pasado

Con preocupación el presente

Y con ilusión el futuro

Para tener dignidad perenne

 

-Viva el trabajo

Vivan los trabajadores

Viva la valentía

Y del pueblo sus defensores

Carta del Jefe Seattle ...

Carta del Jefe Seattle al presidente de los Estados Unidos

 

Nota

El presidente de los Estados Unidos, Franklin Pierce, envía en 1854 una oferta al jefe Seattle, de la tribu Suwamish, para comprarle los territorios del noroeste de los Estados Unidos que hoy forman el Estado de Wáshington. A cambio, promete crear una "reservación" para el pueblo indígena. El jefe Seattle responde en 1855.

 

El Gran Jefe Blanco de Wáshington ha ordenado hacernos saber que nos quiere comprar las tierras. El Gran Jefe Blanco nos ha enviado también palabras de amistad y de buena voluntad. Mucho apreciamos esta gentileza, porque sabemos que poca falta le hace nuestra amistad. Vamos a considerar su oferta pues sabemos que, de no hacerlo, el hombre blanco podrá venir con sus armas de fuego a tomar nuestras tierras. El Gran Jefe Blanco de Wáshington podrá confiar en la palabra del jefe Seattle con la misma certeza que espera el retorno de las estaciones. Como las estrellas inmutables son mis palabras.

¿Cómo se puede comprar o vender el cielo o el calor de la tierra? Esa es para nosotros una idea extraña.

Si nadie puede poseer la frescura del viento ni el fulgor del agua, ¿cómo es posible que usted se proponga comprarlos?

Cada pedazo de esta tierra es sagrado para mi pueblo. Cada rama brillante de un pino, cada puñado de arena de las playas, la penumbra de la densa selva, cada rayo de luz y el zumbar de los insectos son sagrados en la memoria y vida de mi pueblo. La savia que recorre el cuerpo de los árboles lleva consigo la historia del piel roja.

Los muertos del hombre blanco olvidan su tierra de origen cuando van a caminar entre las estrellas. Nuestros muertos jamás se olvidan de esta bella tierra, pues ella es la madre del hombre piel roja. Somos parte de la tierra y ella es parte de nosotros. Las flores perfumadas son nuestras hermanas; el ciervo, el caballo, el gran águila, son nuestros hermanos. Los picos rocosos, los surcos húmedos de las campiñas, el calor del cuerpo del potro y el hombre, todos pertenecen a la misma familia.

Por esto, cuando el Gran Jefe Blanco en Wáshington manda decir que desea comprar nuestra tierra, pide mucho de nosotros. El Gran Jefe Blanco dice que nos reservará un lugar donde podamos vivir satisfechos. Él será nuestro padre y nosotros seremos sus hijos. Por lo tanto, nosotros vamos a considerar su oferta de comprar nuestra tierra. Pero eso no será fácil. Esta tierra es sagrada para nosotros. Esta agua brillante que se escurre por los riachuelos y corre por los ríos no es apenas agua, sino la sangre de nuestros antepasados. Si les vendemos la tierra, ustedes deberán recordar que ella es sagrada, y deberán enseñar a sus niños que ella es sagrada y que cada reflejo sobre las aguas limpias de los lagos hablan de acontecimientos y recuerdos de la vida de mi pueblo. El murmullo de los ríos es la voz de mis antepasados.

Los ríos son nuestros hermanos, sacian nuestra sed. Los ríos cargan nuestras canoas y alimentan a nuestros niños. Si les vendemos nuestras tierras, ustedes deben recordar y enseñar a sus hijos que los ríos son nuestros hermanos, y los suyos también. Por lo tanto, ustedes deberán dar a los ríos la bondad que le dedicarían a cualquier hermano.

Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestras costumbres. Para él una porción de tierra tiene el mismo significado que cualquier otra, pues es un forastero que llega en la noche y extrae de la tierra aquello que necesita. La tierra no es su hermana sino su enemiga, y cuando ya la conquistó, prosigue su camino. Deja atrás las tumbas de sus antepasados y no se preocupa. Roba de la tierra aquello que sería de sus hijos y no le importa.

La sepultura de su padre y los derechos de sus hijos son olvidados. Trata a su madre, a la tierra, a su hermano y al cielo como cosas que puedan ser compradas, saqueadas, vendidas como carneros o adornos coloridos. Su apetito devorará la tierra, dejando atrás solamente un desierto.

Yo no entiendo, nuestras costumbres son diferentes de las suyas. Tal vez sea porque soy un  salvaje y no comprendo.

No hay un lugar quieto en las ciudades del hombre blanco. Ningún lugar donde se pueda oír el florecer de las hojas en la primavera o el batir las alas de un insecto. Mas tal vez sea porque soy un hombre salvaje y no comprendo. El ruido parece solamente insultar los oídos.

¿Qué resta de la vida si un hombre no puede oír el llorar solitario de un ave o el croar nocturno de las ranas alrededor de un lago?. Yo soy un hombre piel roja y no comprendo. El indio prefiere el suave murmullo del viento encrespando la superficie del lago, y el propio viento, limpio por una lluvia diurna o perfumado por los pinos.

El aire es de mucho valor para el hombre piel roja, pues todas las cosas comparten el mismo aire -el animal, el árbol, el hombre- todos comparten el mismo soplo. Parece que el hombre blanco no siente el aire que respira. Como una persona agonizante, es insensible al mal olor. Pero si vendemos nuestra tierra al hombre blanco, él debe recordar que el aire es valioso para nosotros, que el aire comparte su espíritu con la vida que mantiene. El viento que dio a nuestros abuelos su primer respiro, también recibió su último suspiro. Si les vendemos nuestra tierra, ustedes deben mantenerla intacta y sagrada, como un lugar donde hasta el mismo hombre blanco pueda saborear el viento azucarado por las flores de los prados.

Por lo tanto, vamos a meditar sobre la oferta de comprar nuestra tierra. Si decidimos aceptar, impondré una condición: el hombre blanco debe tratar a los animales de esta tierra como a sus hermanos.

Soy un hombre salvaje y no comprendo ninguna otra forma de actuar. Vi un millar de búfalos pudriéndose en la planicie, abandonados por el hombre blanco que los abatió desde un tren al pasar. Yo soy un hombre salvaje y no comprendo cómo es que el caballo humeante de hierro puede ser más importante que el búfalo, que nosotros sacrificamos solamente para sobrevivir.

¿Qué es el hombre sin los animales? Si todos los animales se fuesen, el hombre moriría de una gran soledad de espíritu, pues lo que ocurra con los animales en breve ocurrirá a los hombres. Hay una unión en todo.

Ustedes deben enseñar a sus niños que el suelo bajo sus pies es la ceniza de sus abuelos. Para que respeten la tierra, digan a sus hijos que ella fue enriquecida con las vidas de nuestro pueblo. Enseñen a sus niños lo que enseñamos a los nuestros, que la tierra es nuestra madre. Todo lo que le ocurra a la tierra, le ocurrirá a los hijos de la tierra. Si los hombres escupen en el suelo, están escupiendo en sí mismos.

Esto es lo que sabemos: la tierra no pertenece al hombre; es el hombre el que pertenece a la tierra. Esto es lo que sabemos: todas la cosas están relacionadas como la sangre que une una familia. Hay una unión en todo.

Lo que ocurra con la tierra recaerá sobre los hijos de la tierra. El hombre no tejió el tejido de la vida; él es simplemente uno de sus hilos. Todo lo que hiciere al tejido, lo hará a sí mismo.

Incluso el hombre blanco, cuyo Dios camina y habla como él, de amigo a amigo, no puede estar exento del destino común. Es posible que seamos hermanos, a pesar de todo. Veremos. De una cosa estamos seguros que el hombre blanco llegará a descubrir algún día: nuestro Dios es el mismo Dios.

Ustedes podrán pensar que lo poseen, como desean poseer nuestra tierra; pero no es posible, Él es el Dios del hombre, y su compasión es igual para el hombre piel roja como para el hombre piel blanca.

La tierra es preciosa, y despreciarla es despreciar a su creador. Los blancos también pasarán; tal vez más rápido que todas las otras tribus. Contaminen sus camas y una noche serán sofocados por sus propios desechos.

Cuando nos despojen de esta tierra, ustedes brillarán intensamente iluminados por la fuerza del Dios que los trajo a estas tierras y por alguna razón especial les dio el dominio sobre la tierra y sobre el hombre piel roja.

Este destino es un misterio para nosotros, pues no comprendemos el que los búfalos sean exterminados, los caballos bravíos sean todos domados, los rincones secretos del bosque denso sean impregnados del olor de muchos hombres y la visión de las montañas obstruida por hilos de hablar.

¿Qué ha sucedido con el bosque espeso? Desapareció.

¿Qué ha sucedido con el águila? Desapareció.

La vida ha terminado. Ahora empieza la supervivencia.

FIN